lunes, 26 de mayo de 2014

Suerte, amigo 28.02.2009

Suerte, amigo
 
Entraste en mi corazón. Fuiste tú, poco a poco, quien se abrió un hueco. Ya sabes que tiendo a no dejar que me hieran, que me toquen en la esencia... pero tú fuiste capaz de agujerear el inmenso muro que me separaba de ti, de mi, del mundo...
Tus consejos siempre han sido maravillosos. Las palabras que salen de tu boca parecen magia: hacen que, de repente, todo sea simple porque puede verse, porque tiene nombre, porque otro ser humano es capaz de comprenderlo, de entenderlo, de transmitirlo.
Sé que ahora vives un momento especial: el milagro y el dolor que siempre van unidos de la mano. Desde aquí quiero decirte que no dejes que el sueño se vele: mereces estar en él, mereces vivirlo, y no debes consentir que los pequeños (o grandes) inconvenientes de ser dos (que decía Biedma) borren la alegría.
La magia siempre es magia, amigo. Y poca gente sabe disfrutarla como tú.
Un besazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario