viernes, 31 de octubre de 2014

Reflexiones de "hoy no voy a trabajar y pienso en otra cosa" 31.11.14

Reflexiones de "hoy no voy a trabajar y pienso en otra cosa"
 
Y así, aunque parezca que es una chorrada, resulta que lo que se me ha venido a la cabeza tiene tela que cortar. Y mucha.

Me ha dado por pensar en la libertad e independiencia de la sumisa, y en la acitud que el Dominante puede tener ante ello.

Existen varias posibilidades por combinatoria pura (¡ufff con las asignaturas del instituto! ¡cuánto trabajo me están dando estos días!):

1) La sumisa no es independiente ni libre y al Amo le gusta.
1) La sumisa no es independiente ni libre y al Amo no le gusta.
3) La sumisa es independiente y libre y al Amo le gusta.
4) La sumisa es independiente y libre y al Amo no le gusta.

Básicamente, la libertad y la independencia (no es que vayan juntas, pero sino la combinatoria se ampliaba demasiado) son cualidades que parecen sobrar en una sumisa, pero (y aquí es cuando la matan) yo no creo que sea así.

Nadie puede dar lo que no tiene. Y digo yo que cada sumisa regala y entrega a su Amo lo que mejor le parece (y hace bien), pero, desde mi punto de vista, lo que más valor tiene en el ser humano es precisamente esa libertad e independencia.

Normalmente, es el resultado de años de trabajo en una misma, de estudio, de reflexiones, de caídas y levantamientos... La libertad y la independencia no surgen de la nada, sino que son una consecuencia de comportamientos, aprendizajes y decisiones vitales.

Que una sumisa sea una mujer independiente y decida regalar esa libertad y forma de vida a alguien debe ser, para el Dominante, una fuente inmensa de placer y orgullo. 

Digo yo. Que también puede ser lo contrario y resulta que mi día ocioso me está traicionando.
 
 

Si A----->B 29.11.14

Si A---->B

No sé si vosotros habéis estudiado alguna vez lógica proposicional. Yo sí. Fue en filosofía del instituto. A mi era una cosa que me apasionaba.

La primera de las premisas era:

 A----->B

Que quería decir que si ocurría una cosa determinada (A), entonces, inevitablemente, sucedería la segunda (B).

Se podían encadenar tantas como quisieras:

 A----->B ------->C------->D

Y eso quería decir que si ocurría la primera, entonces todas las demás también sucederían.

También había un enunciado que decía "Si y sólo si". Genial, porque mientras que en el primer caso todo sucedería de manera inevitable y era lo primero lo que cargaba con el peso, en el del "si y solo si" los dos dependían del otro.

Es decir: 

Si A---->B quiere decir que la primera implica la segunda, pero no que la segunda depende de la primera. B puede darse al margen de A.

Pero en A<--------->B  quiere decir que B sólo puede darse con A. Y que siempre que haya A se dará B.

Las relaciones bedesemeras pueden ser de dos maneras:

A------->B

A<-------->B

Pues eso. Demasiadas matemáticas y lógica proposicional en el instituto junto con la generalización del aprendizaje pueden hacer que, en cualquier momento, te vengan a la cabeza asociadas al BDSM y tenga la necesidad imperiosa de publicarlas en un blog.





Que me ha dado por el BDSM y la lógica proposicional, oye. Y la cosa es que me parece que están tremendamente unidas. Fascinantemente relacionadas...

Ya lo decía mi profesor: "No lo creéis, pero esto funciona en todas las facetas de la vida". 

Es lo que tiene la filosofía: vale para un roto y para un descosido.

Clases de lógica proposicional aplicada al BDSM:

A------>B (si A entonces B)

Si te mueves, te azoto, lo que no quiere decir que no te azote por otras cosas.

A------ >¬B (si A entonces no B)

Si te pones farruca, no te follo. Lo que no quiere decir que no te deje de follar por otras mil razones.

 A<--------->B (si A sólo si B)

Sólo serás mi sumisa si yo soy tu Amo. Y sólo seré tu Amo si tú eres mi sumisa.

¬A--------->B (no A implica B)

Si no te quejas, te hago un bastinado. Lo que no quiere decir que no te lo vaya a hacer por otras razones.


¬ A------->¬B (no A implica no B)
Si no te comportas como una perra obediente, no te sacaré de paseo, lo que no quiere decir que nos quedemos en casa aunque lo hagas.


E iré añadiendo las que surjan. Mola. Bienvenidas todas las aportaciones.



Comentarios de los usuarios:
  J.L. dijo el 30 de Octubre de 2014 a las 23:51...
Ya te vale, jajaja.
  shere{Baalkiss} dijo el 31 de Octubre de 2014 a las 09:10...
Como dicen en Granada: "¿É o no é?" ;-)

enviado 31 de Octubre de 2014 a las 09:10   

marea dijo ...
jajajajaja, si lo de antes me ponía, me voy a callar este comentario... jajajajaja yo me parto como te comes la cabezaaa


besazossss


Comentarios de los usuarios:
  shere{Baalkiss} dijo el 31 de Octubre de 2014 a las 09:12...
Jolín, marea: mi cabeza es algo impresionante: funciona sin parar las 24 horas del día y es que no se le ocurre una buena. ¡No sé qué hacer! ¡Me tiene agotada! ;-)

lunes, 27 de octubre de 2014

La confianza 28-10-14

La confianza.
 
 
La confianza. Uffff... ¡¡¡Vaya tema!!!
 
En BDSM siempre estamos hablado de ella como pilar fundamental de las relaciones, y casi siempre nos referimos a la que la persona sumisa ha de tener en la Dominante. Creo que eso lo tenemos más que aceptado y consideramos que es necesario que la sumisa crea que no va a hacerle mal, que es conciente de lo que hace, que sabe cómo hacerlo, que no se va a dorgar ni a mamar hasta las patas... Sí. Vale. Todos de acuerdo, ¿no?
 
Pero también es imprescindible que, para que ese disfrute exista, la persona Dominante ha de confiar en que la sumisa hará lo que tiene que hacer, será consciente y capaz de decir lo que siente (si es necesario) sin tapujos ni medias tintas; que obecederá las instrucciones (no tanto por un tema de obediencia sumisil, sino porque algunas prácticas requieren inmovilidad o una posición determinada y no seguirlas podría conducir al desastre); que está en plenas condiciones para no alterar el umbral del dolor... En fin: que tiene que SABER, con certeza, que la sumisa no hará algo que pueda dañar a alguno de los dos, a pesar de todos los cuidados que el Dominante pueda tener.
 
Pero hay más. Hay una confianza que se extiende más allá de lo puramente físico (que es de lo que he tratado hasta ahora). Supongo que ésa sólo se tiene  que dar (en el sentido de obligatoriedad) en las relaciones que también son pareja/trío... estable. La confianza en términos generales, ésa que se tiene habitualmente en los amigos  que se cuentan con los dedos de una mano y en la familia cercanísima. Pero aún va más allá.
 
La confianza de saber que puedes perderte en la otra persona, que puedes morir en ella, y que, si decidieras resucitar, aparecerías en sus brazos. La confianza de andar por un precipicio con los ojos cerrados sabiendo que no te dejará caer, que todos sus sentidos estarán puestos en ti y velarán porque llegues a la meta ( y me da igual que seas Dominante o sumiso).
 
Confianza como certeza de ser, de poder mostrarte como eres y que no se te ponga en tela de juicio, y que tú no tengas la necesidad de hacerlo. Confianza en que, cuando tú cojees, el otro caminará a tu lado, o se sentará a comer el bocadillo contigo. Confianza, vamos.
 
No consiste en estar de acuerdo en todo (sería tremendamente aburrido), ni siquiera en desear lo mismo, sino en saber, con certeza plena, que no hay lugar para las dudas. Y que si hay algo que chirría, se habla desde las ganas de conocer, desde la plena confianza en el otro, desde  queel saber hay una razón para todo (y no siempre tiene que ser la peor).
 
Desde mi punto de vista, esa confianza sólo es posible en reprocidad. Sólo puede darse cuando uno la siente hacia y desde dentro.
 
Porque, al fin y al cabo, las relaciones son pequeñas orquestas en las que, o se toca al tiempo y se hace magia... o se desafina.