lunes, 26 de mayo de 2014

La desnudez 17.11.2013

La desnudez
 
La mayoría de las veces que hablamos de desnudez parece que nos referimos a lo físico: desnudez entendida como "sin vestido" (DRAE). Sin embargo, desde hace ya tiempo he venido dándome cuenta de que, por lo menos para mi, la desnudez es algo que se extiende mucho más de los ropajes y de cualquier prenda física. La desnudez es algo que se refiere al alma, al espíritu, o a lo que hay (si es que hay) más allá de estos preciosos cuerpos.
 
Llevo casi cuatro meses defendiendo la desnudez. Cuatro meses en los que me está costando "despojarme de lo que me cubre o adorna" (DRAE), pero los resultados están siendo verdaderamente buenos.
 
Desnudez es ser como eres, sin pretensiones, sin egos subidos, sin miedos... Es abrir el corazón y la mente y dejar que los demás entren en ellas sin muros altísimos que puedan protegerte. Esto, claro, es tremendamente peligroso al principio, cuando aún no estás demasiado preparado para todas las incursiones que puede haber ni para las reacciones que puedes tener.
 
Porque al desnudarse una se da cuenta de que el único peligro real de todos los existentes es una misma; la única persona capaz de crear miedo es quien lo vive; la única capaz de salvarse es, precisamante, quien se descubre en peligro.
 
 
Pero sí he de deciros que, a pesar de los miedos y peros a los que me he sometido durante este proceso de desnudez, mis temores han sido más pre-ocupaciones que ocupaciones en sí mismas. Hablar en primera persona, desde el corazón y con sinceridad, no ha hecho que la gente me hiera más (que, de verdad, era mi pánico), sino todo lo contrario.
 
La desnudez me va dando paz. Cuando más me desnudo, más paz me da. Es una relación proporcional tan sencilla que apabulla.
 
Lo que sí ha cambiado en mi, supongo que antes, pero puede haber sido simultáneamente al proceso de despoje, es que ahora hablo, trato y siento desde el amor (joder: ¡qué cursi!, pero ¡qué cierto!). Digo las cosas desde querer a la gente, no desde intentar hacer daño (y no es que ése fuera mi único motor, claro es, pero de vez en cuando sí que salía) ; trato a la gente desde el sentir que merecen ser queridos y, sinceramente, es una pasada.
 
Por eso hoy, al leer el escrito de oceana sobre "Cariño... ¿con o sin?" no he podido resistir la necesidad de escribir sobre esta desnudez.
 
Un desnudo saludo para todos/as.

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