lunes, 26 de mayo de 2014

Puesta en escena 15.12.2013

Puesta en escena
 
 
Durante mucho tiempo he defendido, a capa y espada, que el BDSM es un sentir y no una forma de actuar. Hasta la fecha sigo pensando lo mismo, pero he de admitir que hay que añadir algunos matices.
 
Teniendo en cuenta que esto es un blog, decir que lo que escribo es mi opinión está más que de sobra, pero, teniendo en cuenta las susceptibilidades, prefiero dejarlo claro: lo que voy a escribir es lo que yo pienso (para verdades absoutas pueden visitar a quien certifica la autenticidad de los sentires).
 
El caso es que ahora tengo la convicción de que en el BDSM hay un fuerte componente teatral, no en el sentido de ser alguien que no se es, sino de la puesta en escena.
 
Es necesario que ambas partes no sólo sientan lo que son, sino que se lo muestren a la persona con la que están. El vestuario, las palabras, la actitud, los gestos... Todo forma parte de esa puesta en escena que es absolutamente necesaria para la motivación.
 
Si yo, por ejemplo, me siento puta y emputecida, perra y con ganas de maaaaaammmmmbooooooo y mi Amo me dice que me vista de puta, hace un tiempo mi sentir era desnudarme, quedarme en pelotucas y decirle "Henme aquí". Evidentemente, es fácil que nadie entienda la poética de mi acción y que el Dominante piense que soy muuuuuuu vaga.
 
Así que ahora sé que lo que he de hacer es ponerme algo con lo que no quisiera que me vieran ni mis compañeros de trabajo, y mover las caderas, pintarme los labios de rojo pasión y ... ¡haaaaalaaaaa!
 
Una es como es, por encima de lo que hace, pero las acciones muestran a los demás cómo nos sentimos, así que hay que disfrutar de la puesta en escena.
 
¡¡¡Adelante!!!

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