lunes, 26 de mayo de 2014

Nada de lo ajeno 9.10.2010

Nada de lo ajeno
 
Cuando entré en la página no podía ni mirar las fotos porque me causaban una sensación que no entendía. No era placer, sino algo más próximo a la angustia.
Pasado un tiempo, volví a mirarlas (esta vez para comentarlas con un querido amigo) y tampoco encontré placer en ello.
Después, experimentadas muchas de las prácticas que podía ver en las imágenes, volví a ello. Cuando las miraba con mi Amo aquello era diferente, porque Él me decía las cosas que le gustaban, las prácticas que resultan más estéticas... y entonces no lo veía con ojos de extraña, sino con los de alguien que observa arte y lo comenta al lado de quien le guía. Sin embargo, siempre era un punto de vista neutral, externo.
Ahora me he dado cuenta de que nada de lo ajeno en este mundo me resulta cercano. Ninguna de las prácticas que puedo obervar en imágenes me inspira, ninguna de las que he visto en eventos me excita: todo queda lejos de mi. En mi caso, los azotes dados a otras sumisas, las ataduras de otras manos, la cera cayendo en otro cuerpo... son todo ecos lejanísimos en idiomas que desconozco.
Sólo en Sus manos las cosas cobraban sentido, porque no eran azotes, sino deseo; no eran ataduras, sino uniones; no era humillación, sino amor entregado...
Nada de lo ajeno tiene sentido. Para mi, el BDSM requiere siempre de "manos amadas".
Respetuosos saludos para todos.

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