lunes, 26 de mayo de 2014

Los libros de instrucciones 19.06.2012

Los libros de instrucciones
 

Conocer a alguien siempre resulta trabajoso. Algunas personas optan por la rapidez en el conocimiento. Otras, sin embargo, se toman su tiempo. Cada cosa, evidentemente, tiene sus pros y sus contras: los acelerados, probablemente, no lleguen a la esencia, o a lugares demasiado recónditos y se queden un poco en la superficie; pero, por otro lado, acceden de manera más instántea a aquello que desean.

Los lentos, sin embargo, tardan tiempo en recorrer el camino. Descubren poco a poco y aquello que encuentran es, en la mayoría de los casos, lo bastante sólido como para saberlo cierto (por lo menos de manera general). Sin embargo, el tiempo de acción suele dilatarse, porque no asumen ese conocimiento hasta que no queda patente que es cierto.

Ambos son maravillosos para determinados casos o determinadas personas, o determinadas personas en determinados casos. No sé...

Cuando te encuentras con alguien "rápido" en el mundo BDSMero y eres sumisa, tienden a hacerte un listado de preguntas en los que tratan de saber lo que te gusta, lo que no, los límites que tienes o sientes que tienes, y un montón de cosas más que, sin duda, les lleva a determinar si eres afín o no, y decidir (de alguna manera) la "línea de actuación".

Para mi eso es como tener un libro de instrucciones. Sería perfecto si no fuera porque no somos máquinas exactas que responden de la misma manera siempre al mismo estímulo. Pueden ser válidos para encuentros ocasionales en los que hace falta determinar puntos de acción e inacción, pero, sinceramente, para las relaciones que se desean con algo más de alcance... no sé, de verdad, hasta qué punto.

Porque, fíjense, a mi me gusta tomarme mi tiempo; ir descubriendo a la persona que tengo enfrente a través de cosas que son BDSM y de otras que no tienen nada que ver; me encanta saber sus aficiones, la manera que tiene de leer los libros, su opinión sobre la cría del cangrejo en cautividad... En fin: si un Dominante es una persona completa, sin divisiones, conocerla como tal es lo que me lleva a saber si es o no afín con mi todo sumiso.

No me gustan los "libros de instrucciones" para mi. Me aturde pensar que alguien crea conocerme porque le enumere un listado de preferencias o porque valore del 1 al 10 la intensidad del gusto por algo.

Prefiero que se tomen su tiempo, que vayan haciendo mediante la técnica de "ensayo y error" y que lleguemos a conclusiones...
... de la mano de la experiencia.

Saludos de martes ajetreado, sin libro para entenderlo.

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