Los libros de instrucciones
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Conocer
a alguien siempre resulta trabajoso. Algunas personas optan por la
rapidez en el conocimiento. Otras, sin embargo, se toman su tiempo. Cada
cosa, evidentemente, tiene sus pros y sus contras: los acelerados,
probablemente, no lleguen a la esencia, o a lugares demasiado recónditos
y se queden un poco en la superficie; pero, por otro lado, acceden de
manera más instántea a aquello que desean.
Los
lentos, sin embargo, tardan tiempo en recorrer el camino. Descubren
poco a poco y aquello que encuentran es, en la mayoría de los casos, lo
bastante sólido como para saberlo cierto (por lo menos de manera
general). Sin embargo, el tiempo de acción suele dilatarse, porque no
asumen ese conocimiento hasta que no queda patente que es cierto.
Ambos son maravillosos para determinados casos o determinadas personas, o determinadas personas en determinados casos. No sé...
Cuando
te encuentras con alguien "rápido" en el mundo BDSMero y eres sumisa,
tienden a hacerte un listado de preguntas en los que tratan de saber lo
que te gusta, lo que no, los límites que tienes o sientes que tienes, y
un montón de cosas más que, sin duda, les lleva a determinar si eres
afín o no, y decidir (de alguna manera) la "línea de actuación".
Para
mi eso es como tener un libro de instrucciones. Sería perfecto si no
fuera porque no somos máquinas exactas que responden de la misma manera
siempre al mismo estímulo. Pueden ser válidos para encuentros
ocasionales en los que hace falta determinar puntos de acción e
inacción, pero, sinceramente, para las relaciones que se desean con algo
más de alcance... no sé, de verdad, hasta qué punto.
Porque,
fíjense, a mi me gusta tomarme mi tiempo; ir descubriendo a la persona
que tengo enfrente a través de cosas que son BDSM y de otras que no
tienen nada que ver; me encanta saber sus aficiones, la manera que tiene
de leer los libros, su opinión sobre la cría del cangrejo en
cautividad... En fin: si un Dominante es una persona completa, sin
divisiones, conocerla como tal es lo que me lleva a saber si es o no
afín con mi todo sumiso.
No
me gustan los "libros de instrucciones" para mi. Me aturde pensar que
alguien crea conocerme porque le enumere un listado de preferencias o
porque valore del 1 al 10 la intensidad del gusto por algo.
Prefiero que se tomen su tiempo, que vayan haciendo mediante la técnica de "ensayo y error" y que lleguemos a conclusiones...
... de la mano de la experiencia.
Saludos de martes ajetreado, sin libro para entenderlo.
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lunes, 26 de mayo de 2014
Los libros de instrucciones 19.06.2012
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