lunes, 26 de mayo de 2014

Expectativas incumplidas 4.02.2014

Expectativas incumplidas
 
 
De una manera u otra, y de forma no consciente, todos creamos expectativas de los demás. El hecho de que éstas no se cumplan hace que, en muchas ocasiones, nos sintamos decepcionados.
 
Lo que debemos recordar, en todo momento, es que esas ilusiones/esperanzas/deseos que no se han visto satisfechos derivan de algo que hemos creado nosotros implicando a otras personas, y no de ellas directamente.
 
En las relaciones D/s creo que también se da bastante. En mi caso, por lo menos, siempre espero algo. De una manera u otra, me imagino cómo va a ser una situación determinada y la recreo (dependiendo del tiempo que tenga) o dibujo con más o menos detalle. Teniendo en cuenta que la situación está manejada por otra persona, está bastante claro que, a veces, se acerca a mi imaginación; y, a veces, no. Unas, la supera. Otras, es tan diferente que ni siquiera es comparable. Y otras, sencillamente, no.
 
Supongo que al resto de las sumisas y a los Dominantes les pasará lo mismo, pero es un suponer y puede derivar en error, al igual que las expectativas.
 
A la conclusión que he llegado (y ¡mira que mi amiga Isabel me lo ha dicho miles de veces!) es que uno no debe esperar nada de los demás. No porque no vayan a realizarlo, sino porque, simplemente, cada uno se maneja como le parece y no siempre es de la manera en la que tú esperas: a veces es infinitamente mejor y otras, sencillamente, no.
 
No pasa nada.
 
Ir con la mente abierta, dispuesta a disfrutar de lo que suceda y gozando cuanto ocurre, sea o no cercano a tus expectativas, es la mejor manera de ser feliz.
 
Dentro y fuera.

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