La vuelta al cole
|
||
|
La
vuelta al cole, la real (no la de algún gran almacén que empieza justo
después del primer chapuzón veraniego) supone, en mi caso, una vuelta al
orden. Los días se colocan, las tardes se regulan, las noches comienzan
a su hora... Y sin darme apenas cuenta, mi cabeza y mi corazón vuelven a
la rutina necesaria.
Yo
tiendo a la dispersión. Soy así. Mi cabeza necesita retos
constantemente. Busco aquí y allá actividades que puedan movitarme,
personas que despierten la parte de mi que quiere conocer, explorar...
En las vacaciones veraniegas me dejo llevar por mi locura estival y ando
de un lado para otro, busco, leo mil cosas, paseo, hago ganchillo,
hablo con unos y con otras... en fin... todo lo que me apetece.
Pero
cuando llega septiembre, ordeno. Me tomo unos días de reposo, me alejo
de todas las cosas que hice en verano, de todas las que creí sentir o
sentí realmente, e hiberno hasta que han posado.
Al
despertar, normalmente, veo lo mismo, pero de otra manera. Eso es
bueno. Sencillamente, una manera de hacer limpieza vital de emociones y
dispersiones. Necesario para volver a ordenar la azotea.
| ||
Datos personales
lunes, 26 de mayo de 2014
La vuelta al cole 7.09.2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario