¿Quieres salir conmigo?
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Supongo
que es normal haber escuchado esa frase alguna vez en la vida. Espero
(sinceramente) que fuera antes de los 18 años, cuando era música en los
oídos de la mayoría y casi siempre (por protocolo adolescente) debía ser
él quien se lo dijera a ella.
Yo, no. Nunca nadie me ha pedido salir.
Yo, sencillamente, salía con la gente. No hacía falta que pideran nada
que no fuera el café o lo que se terciara. No entendía que tuviera que
ser de esa manera. Cuando alguien me gustaba y el sentimiento era
recírpoco, quedábamos y salíamos. A veces las citas acababan en besos. A
veces, en nada. Pero no hacía falta decir más. Si la cosa había ido
bien, repetíamos. Si no... pues cada uno a su casa y ya sabíamos que no
volveríamos a intentarlo. Era fácil. Simple. Como la mayoría de las
cosas.
Yo escuchaba a mis amigas emocionadas: Fulanito te va a pedir salir... ainssss... ¡qué nervios! ¿Qué le vas a decir?...
Y yo pensaba en qué extraña necesidad de sufrimiento les llevaba a ese
ritual innecesario. Pero la verdad es que me daba cierta envidia así que
una vez, después de llevar tiempo con un chico, le dije que me pidiera
salir, que me hacía ilusión. El mi miró y me dijo: ¿Quieres salir conmigo?... Pues
nada, chica: suponía que iba a haber fuegos artifciales o una orquesta
tocando el agagio de Albinoni mientras él hacía la famosa pregunta. Pero
no. Sólo había palabras vacías.
En el mundo BDSMero a veces me da esa misma sensación. Alguien te mira, o te escribe y te dice: ¿Quieres ser mi sumisa? Ainssss... alma de cántaro: si tienes que hacer la pregunta es que la respuesta es evidente.
Tal y como yo entiendo este mundo, la sumisión y la Dominación son cosas que surgen.
Un día, de repente, echas la vista atrás y no recuerdas la fecha exacta
en que sucedieron las cosas, precisamente porque fue un proceso, porque
se llegó a ello a través de palabras y palabras que no estaban vacías.
Porque, sencillamente, un día te das cuenta de que es irremediable
y esa persona lleva tiempo en tu vida, dominándola con mano izquierda
(o con la derecha: no es cuestión de lateralidad), o complaciéndote con
ambas.
Todo es mucho más sencillo y, a la vez, más complejo que las preguntas sencillas. Cualquiera (y, por favor, tened en cuenta que hablo desde mi poco romántico punto de vista) que tenga que preguntar merece la negativa.
Yo
creo que nunca podría decir que sí a un Dominante que me tuviera que
preguntar. Si me Domina, lo sabe. Y si no lo sabe es, precisamente,
porque no me Domina.
En fin... otro pensamiento que echarme a la cabeza.
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lunes, 26 de mayo de 2014
¿Quieres salir conmigo? 3.10.2011
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