La esclavitud del tiempo
|
||
|
El
Señor HellDom siempre me hace pensar. Sus escritos hacen que dude de mi
primera impresión y tengo que volver a ellos varias veces para sentir
que los he entendido. Eso es bueno: dudar y comprender hacen que la
mente siga trabajando. El último de sus textos me ha traído a la cabeza
un cuento de Cortázar que siempre me hace sonreir. Medir el tiempo,
cronometrarlo, nos hace esclavos. A veces pasamos demasiado tiempo
pensando en futuros que no llegan, no porque se acabe el tiempo, sino
porque nos dispersamos en otros menesteres. Y a veces perdemos grandes
oportunidades por posibles que nunca hubieran existido. Yo me he borrado
del club de los "hubiera" y he decidido inscribirme en el de los "no
tenía que haberlo hecho". Al fin y al cabo, los relojes sólo son Amos
cuando consiguen robarnos la libertad de ser felices.
"Piensa
en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno
florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente
un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es
de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese
menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te
regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un
nuevo pedazo frágil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es
tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito
desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle
cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a
la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la
radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de
que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su
marca y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan
la tendencia a comparar tu reloj con los demas relojes. No te regalan
un reloj: tú eres el regalado. A ti te ofrecen para el cumpleaños del
reloj".
Julio Cortázar, Historias de cronopios y famas.
| ||
Datos personales
lunes, 26 de mayo de 2014
La esclavitud del tiempo 17.09.2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario