lunes, 26 de mayo de 2014

Recomendaciones para saber si una persona te sienta bien 28.08.2011

Recomendaciones para saber si una persona te sienta bien
 
Ayer tuve una conversación maravillosa con la Vírgen de los Milagros y, por esas cosas que pasan, acabamos hablando de cómo saber si alguien nos sienta bien o mal. Parece fácil pero no lo es. A veces tendemos a engancharnos a personas que nos sientan muy mal y hacen que mengüemos, pero no nos damos cuenta, y entramos en una vorágine de pensamientos, de dudas, de malestar general que desemboca (generalmente) en una tristeza infinita.

El caso es que dimos con varias claves. Casi todas se remiten a un recuento al final del día:
1) Cuenta cuántas veces has sonreído pensado en esa persona. El número debe ser alto para que la cosa vaya bien.
2) Cuenta cuántas veces has llorado pensando en esa persona. El número debe ser bajo para que la cosa vaya bien. (Nótese que no digo llorar CON esa persona, sino POR ella).
3) Cuenta cúantas cosas importantes has dejado de hacer por atender a esa persona: el número debe ser bajo para que vaya bien. (Esto tiene mucho que ver con la sensación necesaria de las cosas bien hechas)
4) Cuenta cuántas cosas nimias y dolorosas han dejado de importante por esa persona: el número debe ser alto para que la cosa vaya bien.
5) Cuénta cuántas veces has sentido que estabas perdida: el número debe ser bajo para que la cosa vaya bien.
6) Cuenta cuántas veces te ha ayudado a encontrarte. El número debe ser el mismo o superior al de las veces que te hayas perdido. En este punto es importante que la ayuda con conlleve ningún tipo de juicio moral o imposición anti-uno-mismo.
6) Cuenta cúantas veces has querido decir, preguntar o comentar algo y no lo has hecho por temor. Aquí el número ha de ser cero para que la cosa vaya bien. Cualquier otra cosa hace que el resultado sea nefasto, y a más cantidad, peor. Es importante que en recuento seamos objetivos, porque la causa del silencio ha de ser el miedo. No vale el morbo, ni la excitación, ni la prisa... sólo el miedo.
7) Cuenta cuántas veces has pensado en lo maravillosa que eres y lo bien que te sientes. El número debe ser alto para que la cosa vaya bien.

Como veréis, no importa qué tipo de cosas hagáis, ni si son "extremas" o "vainilla. Ni siquiera importa si hacéis algo. Al final del día el recuento se hace sobre lo que eres, no sobre lo que haces.
Dicho esto, recuentas. La balanza hace el resto.

En caso de que las instrucciones no sea suficientes, porque no estás para pensar o porque, sencillamente, lo que piensas sabes que no responde a la realidad:
8) Cuenta a un/a amigo/a todas las sensaciones, historias, pensamientos, palabras (sin entrar en intimidades que quedan en privado, o sí... como quieras) y fíate de su impresión de ti. Este punto es complejo, porque requiere ser capaz de escuchar, pero los/as amigos/as suelen tener la gran capacidad de entender y expresar más allá de las palabras.
9) Siéntate en silencio (a ser posible viendo atardecer, y, sino, imaginándolo) y siente. Tu instinto no te engaña. Escúchalo.

Dicho esto, seguro que se os ocurren muchas otras cosas. Lo fundamental: ser feliz. No siempre lo mejor es bueno ni lo bueno es lo óptimo.
Saludos

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