lunes, 26 de mayo de 2014

Hablar más allá de todo 27.02.2012

Hablar más allá de todo.
 
Lo importante, siempre, es disfrutar de la vida. Puede que a veces las cosas parezcan un poco más complicadas, o que nos atengamos a reglas que dificulten la meta, pero es fundamental no perder nunca la referencia y ha de ser, exactamente, la de ser felices.

Todas las normas que establecemos, bien como grupo o como individuos, se suponen hechas para mejorar la consecución de ese fin, y sería un poco (¡bastante!) ridículo que fuera de otra manera.

El caso es que se nos presenta un problema cuando tratamos de imponer las nuestras a los demás o cuando sucede a la inversa. En el mundo de la D/s, sin embargo, esto debería resultar más sencillo puesto que una de las partes decide, desea, de manera voluntaria, asumir que las normas del Otro serán las que le lleven a la felicidad. Si realmente creemos que Su felicidad es la nuestra, ¿puede haber dudas?

De la respuesta negativa, me surge otra pregunta: entonces, ¿por qué a veces cuesta tanto?... Y, claro, se me encienden varias bombillas: una dice que, en realidad, la felicidad del otro sólo nos interesa cuando se correponde con la nuestra, pero que en el momento en que interfiere o se contradice de alguna manera, adiósmuybuenas.

El esfuerzo de la sumisión se resume entonces a aceptar que, en determinados momentos, no coincidiremos con nuestro Amo en algunas cosas y, como siempre, la comunicación es fundamental para ello. Hay que decir, hay que hablar, hay que hacerse entender... uno y otro, los dos, porque para eso una relación es una relación, ¿no creen?...

Personalmente, aquellos Dominantes que no dejan que la parte sumisa se exprese, los que no dejan hablar, opinar... me dan un poco de grima, y puede que sea porque tengo opinión de casi todo o porque, sencillamente, la persona más interesada del mundo en conocerme ha de ser Él que, al fin y al cabo, dispondrá de mi a su antojo.

Yo tengo la suerte de pertenecer a alguien con quien las palabras salen solas, pero no son sólo ellas las que dicen: también tenemos cuerpos parlantes, manos charlatanas y muchísimas cosas más que no paran de decir y de entender.

Esta necesidad de comunicación, por supuesto, se refiere a mi y no pretendo extenderla más allá de mi blog (¡faltaba más!), pero sí quería decirles que a mi me funciona; que el hecho de que me conozca hace que me sienta aún más feliz y que hay veces que sabe algo de mi que me sorprende... y me admira.

Buenas tardes. Disfruten de este precioso día.
 
 
 

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