lunes, 26 de mayo de 2014

Carta a Mario 12.08.2008

Carta a Mario
 
(Os aclaro que Mario es amigo mío desde la infancia,  de esos que están siempre a tu lado. Vainilla y maravilloso por definición. Irónicamente, no leerá las cartas que le escribo pero sé que, si lo hiciera, aunque no entendiera una palabra, seguiría a mi lado).
  Querido Mario:
   ¿Qué tal estás? ¿Qué tal has vuelto de tus vacaciones?...  Espero que hayan sido como esperabas: tranquilas y relajantes... aunque, la verdad, tengo mis dudas porque suelen ser el momento que aprovechamos para hacer todo aquello que vamos postergando durante el año. Ya sabes que yo suelo necesitar el trabajo para descansar de los períodos de "reposo"...
   Las mías han sido deliciosas. He estado en un lugar donde he conocido personalmente a gente del mundo este que tanto te asusta y, sorprendentemente, ¡¡¡son "normales"!!!... jajajja... Bueno, dentro de esa anormalidad que todos tenemos, como puedes comprender.
   Cuando te dije que me sentía sumisa, además de la cara de susto que se te quedó, recuerdo perfectamente que no entendías nada, que pensabas que me había vuelto loca, que estaba experimentando, que quería emociones fuertes... Y he llegado a pensar que hasta podías tener razón, pero ha habido algunas cosas que me han hecho darme cuenta de que no es así.
   He conocido a mucha gente en el tiempo en que me he metido en la página. Algunos, maravillosos y otros, petardos como castillos, pero de todos he ido sacando cosas productivas (hasta de los que están en pleno barbecho).
   Ha habido algunas personas especiales, con las que he deseado ser quien me siento, pero las relaciones resultaron ser  botes caducados antes de abrirse. Con ello no estoy diciendo que la gente fuera de una manera u otra, sino que las relaciones, en si, ellas, no pudieron llegar a disfrutarse porque se perdieron antes de empezar. Al final, me siento terriblemente sola en este mundo. No sé si tiene algo que ver el que no quiera amor. Supongo que sí. Ni lo quiero ni lo necesito. Me da pavor que alguno de mis "loquitos" llegue a quererme, pero más me lo da el no desearlo.
   Sin embargo, sí me apetece que me dominen, cuidar, servir... rara entre los raros... ¡¡¡hay que joderse!!!
    Ya te he dicho que en la página hay un chico que se define "vainilla". Pues es más normal que yo. Por lo menos él sabe qué quiere y lucha por ello. Yo sigo mirando las moscas, sin moverme, sin hacer nada que me saque del entroncamiento... Pufff...
   Sí que han cambiado algunas cosas. Ya no tengo miedo a experimentar, pero sigo con mucho cuidado de con quién. Y me da una pena infinita que la comida caduque sin haber sido probada. Pero, en fin... Ya somos dos, amigo del alma. Dos seres solos, maravillosamente acompañados.
   Los demás van encontrando su sitio. Como debe ser.
   Suerte para ti también.
   Muchos besos:
   shere

No hay comentarios:

Publicar un comentario