lunes, 26 de mayo de 2014

Velocidades 9.09.2008

Velocidades
 
No sé si os ha pasado a vosotros, pero desde que estoy en la página sufro de vértigo.
 Estoy bien, tranquila, en mi línea y, de repente... ayyyy... ¿qué he hecho?... Ya me da otra vez.
Conozco a una persona (casi siempre, interesante) y, si se tercia, intento establecer contacto (tipo extraterrestre de película americana). Si todo va bien, charlamos, hablamos, muestro mi admiración por sus palabras, por sus escritos, por su actitud, por su persona... por lo que sea que me ha resultado interesante. Genial. Como tiene que ser. Pero, de repente, sin previo aviso, me veo (en las relaciones con algunos dominantes) en la coyuntura de pensar si pueden o no ser mis Amos... Ainsss.... Y, claro, me entra vértigo.
No entiendo la rapidez con la que van algunas relaciones. Puede que sea porque soy la mujer más lenta del mundo, o porque soy tremendamente sincera y no quiero dañar, ni que me dañen, de manera gratuita. También puede ser porque aún no he cogido el ritmo, o porque me dibujaron así... No lo sé.
Entonces me dan ganas de emular a la Bella Durmiente, y dejar que pasen los 100 años mínimos para que las situaciones se aclaren por sí solas, pero no ocurre: me despierto a la mañana siguiente con todas las cosas que quedaron pendientes en "tareas por hacer" y con un montón de dudas sobre la mesa, que viajan conmigo a lo largo del dia.
¿Conocéis algún medicamento?... Empiezo a necesitarlo de manera urgente.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario