Velocidades
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No sé si os ha pasado a vosotros, pero desde que estoy en la página sufro de vértigo.
Estoy bien, tranquila, en mi línea y, de repente... ayyyy... ¿qué he hecho?... Ya me da otra vez.
Conozco
a una persona (casi siempre, interesante) y, si se tercia, intento
establecer contacto (tipo extraterrestre de película americana). Si todo
va bien, charlamos, hablamos, muestro mi admiración por sus palabras,
por sus escritos, por su actitud, por su persona... por lo que sea que
me ha resultado interesante. Genial. Como tiene que ser. Pero, de
repente, sin previo aviso, me veo (en las relaciones con algunos
dominantes) en la coyuntura de pensar si pueden o no ser mis Amos...
Ainsss.... Y, claro, me entra vértigo.
No
entiendo la rapidez con la que van algunas relaciones. Puede que sea
porque soy la mujer más lenta del mundo, o porque soy tremendamente
sincera y no quiero dañar, ni que me dañen, de manera gratuita. También
puede ser porque aún no he cogido el ritmo, o porque me dibujaron así...
No lo sé.
Entonces
me dan ganas de emular a la Bella Durmiente, y dejar que pasen los 100
años mínimos para que las situaciones se aclaren por sí solas, pero no
ocurre: me despierto a la mañana siguiente con todas las cosas que
quedaron pendientes en "tareas por hacer" y con un montón de dudas sobre
la mesa, que viajan conmigo a lo largo del dia.
¿Conocéis algún medicamento?... Empiezo a necesitarlo de manera urgente.
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lunes, 26 de mayo de 2014
Velocidades 9.09.2008
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