lunes, 26 de mayo de 2014

Números y gente 9.11.2008

Números y gente
 
Llevo unos días en los que me he puesto a puntuar a algunas de las personas que conozco. No creo demasiado en las numeraciones, pero entiendo que hay que gente que sí le da cierta importancia, así que he puesto manos a la obra. Puede que se me haya olvidado alguien, pero me iré dando cuenta. Hoy hace viento sur en Cantabria y eso nos da dolor de cabeza (razones sin sentido, pero reales como la música). Mis disculpas a los que tarde en llegar su cifra.
El hecho es que he observado que hay gente que no se lleva bien, manifiestamente, y, sin embargo, yo los veo de buena manera a ambos. Resulta curioso, porque da la sensación de que todo el mundo me cae bien, o me parece sensato y no: no es así de ningún modo.
Me he preguntado, entonces, por qué, y he encontrado varias respuestas:
1) A veces nos manifestamos de forma diferente con personas distintas y eso hace que no conozcan las facetas que otros sí.
2) No conocemos a la otra persona nada más que por referencias, y puede ser que haya ocurrido el punto 1, con lo que nos vemos mediatizados por ello.
3) Ha habido malos entendidos y no se han podido resolver.
4) Aún conociendo a la persona en varios rasgos, hemos dejado que pesaran más aquellos que nos alejan que los que nos acercan.
5) Sencillamente, se caen mal por razones químicas o de cualquier otra índole.
Por mi experiencia, las diferencias se suelen resolver hablando. La educación, las buenas formas, hacen posible que la gente se entienda y, en caso de que esas razones químicas o de cualquier otra naturaleza, venzan al diálogo, siempre queda la sensación de que, sencillamente, somos diferentes o divergentes... ¡qué más da!
En este sentido, he aprendido mucho de alguien de esta página: cuando siente que se ha hecho mal, dialoga. No le importa quién haya sido, ni de la manera en que haya ocurrido: espera el momento adecuado y conversa con el otro. Así que, por lo menos, quedan claras todas las razones que han llevado a uno u otro a hacer lo que hicieron y como, normalmente, la gente se mueve por buenos motivos, conocer la otra parte de la versión le lleva a buen puerto.
Pues nada: saludos de domingo mientras repican las campanas de la iglesia de mi pueblo. Las diez y media y viento sur... Así estoy yo: divagando.
Un saludo y que disfrutéis de un dia maravilloso.
sherezade{Lord Wunjo}

No hay comentarios:

Publicar un comentario