lunes, 26 de mayo de 2014

Buena gente (aviso: es un tocho) 25.10.2008

Buena gente (aviso: es un tocho)
 

 

Me he tomado unas vacaciones maravillosas que me han sentado, por lo menos en lo moral, bastante bien. Ahora permanezco un poco más alejada del foro y los blogs de la página, pero sigo leyendo y meditando…

Desde hace una temporada vengo pensando en algunas de las cosas que, al final, han aparecido en diferentes escritos: el hastío, la desesperanza de no encontrar a quien se busca, el hecho de pensar que “cualquier tiempo pasado fue mejor”… Y creo que tengo algo que decir.

Rompo una lanza por mucha gente. Hay personas en la página que merecen la pena de cabo a rabo (no seáis demasiado literales en la expresión, aunque así sea). También ha habido alguno que ha demostrado no ser quien parecía, pero, sinceramente, es un caso tremendo, pero aislado.

Yo debo, honestamente, dar gracias a mucha gente. Y esto no es una despedida: es sólo agradecimiento. No mencionaré los nicks de nadie porque igual sus dueños no quieren verlos  escritos, pero sé que a ellos/as les llegará lo que siento.

Ha habido, hay, una persona para mi muy especial. Con él comencé a descubrir lo que pensaba, lo que sentía, la manera que tenia de ver las cosas… Para nada he sido mediatizada por su forma de entender la Dominación/sumisión: no me ha hecho ver un sólo camino, sino que me ha ayudado, ha acelerado, el proceso por el que he conocido el mío, el único posible para mi. Me ha escuchado, me ha entendido, se ha enfadado, ha disculpado, ha apoyado… Con él aprendí que no hace falta ser la mejor de las mejores, ni ganar medallas olímpicas: siendo yo tenía bastante. Ese regalo no es comparable a nada en este mundo, donde a veces, tendemos a escondernos tras un nick.  En fin: muchas veces muchas sonrisas para ti.

Gracias a él conocí a un grupo de gente entre la que me sentí como en casa: hospitalarios, comprensivos, atentos… Un placer y una auténtica píldora contra la inseguridad y los nervios que, inevitablemente, me invadieron en lo que fue mi primer encuentro con gente “real”. Estuve entre amigos que hablaban de todo, y en ese todo estaba necesariamente incluido el mundo BDSM, porque forma parte de su día a día, tanto como el trabajo, la comida, la vida… Para ellos, decir que entendí mucho de sus palabras, pero todavía más de sus acciones. Gracias.

En mi primera fiesta abrí los ojos y vi, vi, vi… Se estaba abriendo un mundo entero a mis ojos y no podía dejar de contemplarlo como una niña a los Reyes Magos el día de la cabalgata. Conocí a gente maravillosa con la que he ido perdiendo el contacto, pero sé que, si tiene que ser, volveremos a encontrarnos, así que no me preocupo, sino que les agradezco su paciencia.

Allí, por primera vez, sentí la sumisión en alguien que no era yo. No podré nunca agradecerlo demasiado. A ti, y a él, por haberme dejado observar más allá de la técnica.

Luego me encontré con alguien tremendamente maravilloso y especial, mi debilidad no BDSM. Un amigo. El refugio, el consuelo, la risa… el confirmar que hay gente íntegra y afín en todas partes, y que la amistad es el mejor de los regalos.

El tiempo también me deparó el regalo de otro amigo, valioso (como todos), lejos de aquí… pero siempre cerca. Aunque suena tremendamente esotérico, nuestra energía fluye en la misma dirección. Gracias.

Otra de mis joyas: un hombre maravilloso que me acogió en su casa y vida, dándome lo mejor de sí y haciendo que este mundo fuera “natural”. Un hombre que quitó miedos y ayudó a construir una persona convencida de su existencia. Un amigo y confidente… excepcional. ¡Cómo podré darle las gracias!...


En cuanto a las chicas… uffff… una larga lista de personas maravillosas con las que he podido contar en los mejores y en los peores momentos. Con algunas la química fue instantánea, como con mi chica de Barna, que tengo algo abandonadilla últimamente pero en la que pienso absolutamente todos los días. Sus consejos y ánimos me son siempre útiles y cabales, y escucharla es una delicia. Gracias por tu paciencia en mis largas ausencias, amiga.

Con otras, el encuentro físico en aquella primera fiesta ha dado mucho de sí. La magia cósmica, la belleza de la pasión, la sencillez… A veces tenemos más y otras menos momentos para charlar, pero espero sepan que sigo pensando mucho en ellas y que siempre deseo que sea felices.

También ha habido gente con la que me he unido en la “desgracia”, gracias a lo que sea, ya superada. Muchos besos, y que no se tenga que volver a derramar una lágrima evitable.

Y los correos electrónicos también me han llevado a grandes personas, entre ellas, Mi  Maravilloso Amo… Ufff… Pero de esto hablaré en otro momento, porque da para varias entradas.

Hay muchas más, tantas que harían que este escrito fuera infinito… A todos, a todas: gracias. Muchas. Siempre.


Sherezade {LW}

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