miércoles, 9 de julio de 2014

Imperfección 24.06.2014

Imperfección
 
 
Es curiosa la percepción que la gente puede tener de mi: algunas personas me ven como una diosa del sexo (¡tócate los pies, shere!), y otras, como alguien incapaz de despertar su deseo sexual (¡vuélvetelos a tocar!); algunas me ven como una mujer superinteligente y otras como una chica un poco tontona a la que se puede engañar con cierta facilidad: algunas me ven como una mujer muy paciente y otras, como la impulsividad personificada; algunas como una persona recia y severa, y otras, como una "viva-la-vírgen" desmadrada...
 
Podría seguir así hasta el infinito, porque dependiendo de la persona con la que se hable, de la faceta vital en la que me haya conocido y de su propia percepción de la realidad, tendrá una u otra impresión que será, del todo, correcta para ella.
 
En la adolescencia me preocupaba mucho que todo el mundo tuviera una buena imagen de mi, pero entendí (a fuerza de disgustos, todo sea dicho) que eso es del todo imposible. Y ahora, por lo menos en una gran medida, ya no es así.
 
Ahora me importa lo que piensa la gente que quiero, la que tengo cerca, la que amo... la gente que quiero en mi vida.
 
Pero, sobre todo, me importa mucho la imagen que yo tengo de mi.
 
Y noto como va cambiando en ocasiones. A veces a mejor y a veces a peor. Como tengo bastante capacidad de análisis (que, sinceramente, no sé demasiado bien para qué puede servirme en ocasiones) y también tengo la de crítica, pues en días como hoy (o como ayer, que es el mismo, pero cambiando la fecha) no me gusta la conclusión a la que llego.
 
No me gusta alcanzar un logro difícil, algo complicado, y que mi mente se vaya por los cerros de Úbeda buscando razones para haberlo conseguido, cuando todas las pruebas parecen indicar que, sencillamente, es porque lo merezco.
 
No me gusta encontrar a una shere insegura y dubitativa.
 
No me gusta que todo el mundo vea en mi alguien muy superior a quien veo yo.
 
Por suerte, sólo me ocurre ocasionalmente. Y por suerte, mañana no será ese día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario