Crear un objeto sexual
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Por razones que ya contaré en otro momento, acabé en un bar de esos de
pueblillo, lleno de machos ibéricos en plena enhibición hormonal de
varonilidad. Estaba sola y con el único propósito de convertirme en
deseo sexual. Llevaba un top que permitía intuir la falta de sujetador y
ver, claramente, los pezones sobresalientes marcándose en la camiseta.
Como ya he dicho, no tenía intención ni de follar, ni de ser follada
(por lo menos, no por ellos), si no "alegrarles la vista" y, en cierta
manera, despertar su deseo.
Al margen de cómo se desarrollara todo (que fue bien), no miré a nadie a
los ojos, no establecí contacto ninguno, no provoqué de ninguna manera
ningún tipo de interacción. En ese momento yo estaba allí sólo para ser
mirada y para "animar la vista" del personal.
Entonces, pensé en dos cosas:
- El hecho de hacer aquello cosificaba sexualmente a las personas que
me miraban, no a mi. Yo les trataba como objetos sexuales para mi gozo, a
través de su mirada y su deseo. A ellos no les importaba ni quién era
yo, ni mi vida, ni mi historia. Y a mi, tampoco la suya. Al final, un
empate cosificador que me hizo pensar y repensar...
- Me acordé de un escrito, hace tiempo, en la página. Yo hablaba de los
pajilleros, haciendo un poco burla de sus comportamientos, y dos chicas
me replicaron. Contaban en el post que a ellas los pajilleros les
subían la moral, les hacían sentirse deseadas, y que eso, en
determinados momentos de bajón, era precisamente lo que necesitaba.
Desde entonces mi opinión sobre los pajilleros cambió radicalmente.
Ayer, además, también lo hice sobre la cosificación unidireccional.
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miércoles, 9 de julio de 2014
Crear un objeto sexual 28.06.2014
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