miércoles, 9 de julio de 2014

Crear un objeto sexual 28.06.2014

Crear un objeto sexual
 
 
Ayer me sucedió algo bonito. No sé si me sucedió o lo sucedí (como la mayoría de las cosas de esta vida, el sistema funciona por acción-reacción), pero el caso es que lo viví.
 
Por razones que ya contaré en otro momento, acabé en un bar de esos de pueblillo, lleno de machos ibéricos en plena enhibición hormonal de varonilidad. Estaba sola y con el único propósito de convertirme en deseo sexual. Llevaba un top que permitía intuir la falta de sujetador y ver, claramente, los pezones sobresalientes marcándose en la camiseta.
 
Como ya he dicho, no tenía intención ni de follar, ni de ser follada (por lo menos, no por ellos), si no "alegrarles la vista" y, en cierta manera, despertar su deseo.
 
Al margen de cómo se desarrollara todo (que fue bien), no miré a nadie a los ojos, no establecí contacto ninguno, no provoqué de ninguna manera ningún tipo de interacción. En ese momento yo estaba allí sólo para ser mirada y para "animar la vista" del personal.
 
Entonces, pensé en dos cosas:
 
- El hecho de hacer aquello cosificaba sexualmente a las personas que me miraban, no a mi. Yo les trataba como objetos sexuales para mi gozo, a través de su mirada y su deseo. A ellos no les importaba ni quién era yo, ni mi vida, ni mi historia. Y a mi, tampoco la suya. Al final, un empate cosificador que me hizo pensar y repensar...
 
- Me acordé de un escrito, hace tiempo, en la página. Yo hablaba de los pajilleros, haciendo un poco burla de sus comportamientos, y dos chicas me replicaron. Contaban en el post que a ellas los pajilleros les subían la moral, les hacían sentirse deseadas, y que eso, en determinados momentos de bajón, era precisamente lo que necesitaba.
Desde entonces mi opinión sobre los pajilleros cambió radicalmente.
 
Ayer, además, también lo hice sobre la cosificación unidireccional.

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