jueves, 17 de septiembre de 2015

BDSM, bilingüismo y humillación. Publicado el 15 de septiembre de 2015


BDSM, bilingüismo y humillación
 
 
Casi todos los integrantes del mundo BDSM hablamos, por lo menos, dos idiomas: el "oscuro" y el "claro". En el segundo nos relacionamos casi siempre con la gente que no pertenece al BDSM y, en algunas ocasiones, con los que sí. En el "oscuro" nos comunicamos con las personas con las que estamos manteniendo, en ese momento, una comunicación bedesemera.
 
Como todos los bilingües, entendemos "by heart" (por intuición, instinto, costumbre o lo que sea) algunos de los signos de la comunicación en ambos idiomas, pero podemos llegar a tener malentendidos cuando existen los "false frends" (palabras que, aparentemente, quieren decir lo mismo en dos idiomas pero que, en realidad, significan cosas diferentes- un ejemplo claro es "constipation", que en español nos lleva a pensar en un catarro normal y corriente y, sin embargo, en inglés es "estreñimiento").
 
Como bilingües, a veces no podemos traducir una sensación, una palabra, un gesto o un momento comunicativo de una lengua a la otra. Porque no. Porque podemos encontrar algo parecido (si es que somos afortunados), pero no querrá decir exactamente lo otro. (Hay palabras que yo he aprendido en inglés y que no encuentro la manera humana de decirlas en castellano, y a la inversa).
 
Asi que es fundamental saber en qué lengua nos estamos comunicando en cada momento (para evitar "false friends") y comprender la incapacidad de traducción en determinados momentos.
 
¿Por qué digo esto? Por la humillación.
 
La humillación es una práctica que se habla en "oscuro" y debe entenderse en la misma lengua. No existe traducción posible al lenguaje "claro". Si me dicen, por ejemplo: "Puta, que no sabes ni mamarla" puede querer decir que tengo serios problemas para hacer una felación como debe ser (lengua "clara") o que me está diciendo eso en un momento determinado porque le apetece y le pone, sin más intención que ésa.
 
Parece evidente que estamos en lenguaje "oscuro", pero basta que no me dé cuenta, que yo siga interpretando en "claro", para que se haga una brecha en la relación, puesto que puedo enterderlo en una cuando en realidad se está diciendo en otra, y si lo hubiera escuchado en "oscuro" probablemente me hubiera hecho chorrear de gusto.
 
Esa es una de las desventajas de tener vocabulario común: a veces creemos entender, pero en realidad estábamos hablando en idiomas diferentes.
 
Por eso en la humillación es fundamental que la comunicación sea la correcta, que los dos (o los que sean) estén hablando en el mismo idioma, y que nunca se trate de traducir a otro idioma.

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